martes, 6 de julio de 2010

Ludivino "El practicante"

Ludivino con su hija Cristina

Así nos cuenta Marcelino Riera su encuentro con el facultativo; (Cirujano del barrio)
La clínica de Ludivino el practicante, a donde me llevó mi madre para que me hiciera una pequeña intervención y de la que me queda el olor de la sala y los sonidos que hacía el facultativo. El resto de los sentidos me desaparecieron entonces víctimas del miedo que me atenazaba. Ludivino, pelirrojo y bien vestido, conducía uno de los pocos coches que subían por el camino de Rozaes de La Peña. Era un seiscientos verde y tenía muchos embellecedores cromados.

1 comentario:

Marinina dijo...

¡Cuántas veces entrarías en mi ca-sa, Ludivino! Seguro que me habrás
puesto más de una inyección, ya que
a partir de los siete años me pin-
charon bastantes veces.
Por allí pasaron varios practican-
tes en lo que puedo recordar...El
primero en cuanto a mi concierne sé
que fue Libio...luego hubo otro, de
quien sólo recuerdo que le llamaban
con un diminutivo y era un tanto a-
manerado y me puso unas inyecciones
dolorosísimas, para la tosferina
que padecí a los ocho años...y lue-
go ya entraste tú en escena, quizá
con la enfermedad de mi padre y mi
pleuresía...